26 enero,2017


Siete amenazas que acechan a los niños a través de la red

Todo empezó con una petición de amistad en Facebook de un desconocido. Luego, largas horas de chateo, una creciente empatía, cada vez más confianza. Posteriormente vinieron las promesas de viajes, de compra de ropa e, incluso, de dinero. El victimario fue envolviendo pacientemente a su víctima, una niña de apenas 12 años, hasta que logró su objetivo: una cita. Y en ese primer encuentro, el sujeto abusó sexualmente de la menor de edad. No fue la única vez, pero la mamá de la joven tardó seis meses en darse cuenta de lo que sucedía.

El método de alias ‘Elmo’, hoy preso en La Modelo por abuso sexual de menor de 14 años, era simple. Desde su computador personal enviaba solicitudes de amistad a decenas de niñas. Y de las que aceptaban, escogía a sus posibles víctimas y comenzaba a ‘trabajarlas’: siempre varias a la vez.

“A diferencia de otros casos en que los abusadores utilizan falsos perfiles para ganar la confianza de sus víctimas (modalidad conocida internacionalmente como ‘grooming’), este hombre publicaba su foto real. Tan solo modificó parte de su nombre y aparecía como Elmo Steven”, dice un detective de la Dijín que estuvo al frente de la investigación. Así logró que varias jovencitas, de entre 12 y 15 años, le abrieran las puertas para iniciar una relación vía internet.

Las comunicaciones con la niña de la que abusó, residente en la localidad de Kennedy e hija de padres separados, comenzaron por el chat de Facebook, pero rápidamente pasaron a llamadas por teléfono e, incluso, videollamadas por Skype. El encuentro en persona se produjo muy pronto, en cuestión de días, relata el investigador. “El hombre –hoy de 21 años– citó a la niña en la estación Ricaurte de TransMilenio. Mientras la seguía de cerca, con el fin de comprobar que estuviera sola, le dio indicaciones por celular para que tomara otros buses hasta que, finalmente, la hizo bajarse en la estación de la calle 22 con Av. Caracas. En ese lugar se conocieron. ‘Elmo’ la invitó a su casa, muy cerca de allí, en el barrio Santa Fe, y abusó de ella”.

‘Elmo’ no sólo abusó de la pequeña al menos tres veces más, sino que alcanzó a proponerle que sostuviera relaciones sexuales con amigos de él que estaban dispuestos a pagarle 20.000 pesos por hacerlo, ofrecimiento que ella rechazó. En opinión de la Policía, todo indica que la segunda intención del sujeto, después de violar a la menor de edad, era prostituirla.

El drama se destapó porque la niña le contó lo que estaba viviendo a su mejor amiga y esta, a su mamá. Gracias a esta mujer, la madre de la víctima se enteró de la situación y acudió a la Policía.

Una de las piezas claves dentro de la investigación fue el diario de la víctima, donde consignó varios pasajes de la relación con ‘Elmo’.

Los detectives lograron órdenes de interceptación y, tras un seguimiento de dos años y medio, recaudaron las pruebas necesarias para capturarlo (el pasado 29 de enero) y encerrarlo, a la espera de un juicio. Otros cinco casos atribuidos a este hombre son investigados.

Delito en aumento

La niña de 12 años que cayó en las manos de este hombre se halla en una lista de 686 menores de edad que desde el 2011 han sido objeto de algún tipo de delito sexual originado en internet. La cifra puede ser conservadora, pues la Policía señala que el subregistro es incalculable. Llama la atención que el número de denuncias del 2015 cuadruplicó el del 2014, lo que Bautista atribuye al alto grado de sofisticación que han alcanzado los pedófilos y abusadores de menores en la red.

El oficial advierte que, en la mayoría de los casos, los padres de las víctimas se demoran mucho en percatarse de la situación por la que atraviesan sus hijos. Y cita como una segunda amenaza, después del abuso sexual, la modalidad de ‘grooming’, que se presenta en seis de cada diez casos. (Además: ¿Puede internet prevenir riesgos p